últimas noticias
Siria
viernes, 15 de mayo de 2020

Terroristas de DAESH capturados confiesan frente a TV siria

Por Redacción Diario Sirio Libanés

Luego de su reciente captura, tres terroristas de DAESH confesaron públicamente sus crímenes así como la conexión de sus células, en el desierto de Homs, con las fuerzas ocupantes estadounidenses en Al Tanf. (VIDEO)

Fuente: SANA

Tras una reciente emboscada llevada a cabo por el Ejército Árabe Sirio (EAS) en el desierto del este de la provincia de Homs, zona conocida como Al Bádiyah (al sur y este de la ciudad de Palmira), se dio muerte a tres terroristas de la agrupación fanática DAESH (ISIS).

Como resultado, otros tres miembros de la célula criminal fueron capturados y el jueves 14 de mayo confesaron públicamente frente a la TV siria, detalles de sus actos criminales así como sobre su reclutamiento y el apoyo que recibe esa organización por parte de las fuerzas estadounidenses ocupantes que están asentadas en la base de Al Tanf (Video a pie de nota).

Contexto

El mundialmente famoso grupo extremista que en años recientes creciera como un tumor y se apoderara de amplias zonas de Siria e Irak, y fuera luego extirpado del suelo de ambos países, (merced a la acción del EAS y el Ejército Iraquí junto a las Unidades de Movilización Popular (PMU) iraquíes), aún mantiene algunas células dormidas que subsisten en pequeñas áreas de ambos países.

Ello es posible gracias a su ubicación en zonas desérticas y difíciles de controlar así como el aun fluido apoyo económico de petrodólares provenientes de individuos y organizaciones del Golfo (especialmente Qatar y Arabia Saudita) y el apoyo armamentístico y logístico de la ocupación estadounidense en la región.

En Siria, tras 9 años de guerra terrorista impuesta, el Estado nacional merced al gran esfuerzo y sacrificio del EAS y aliados, ha recuperado ya el control de casi el 80 por ciento de su territorio soberano.

Sin embargo, Damasco aún debe lidiar con las fuerzas de ocupación estadounidenses en zonas del sureste (Al Tanf) y noreste (este de Deir Ezzor, Raqqa y Hasaka), así como turca en el norte (norte de Alepo – Afrín- y Raqqa) y noroeste del país (Idleb).

Esta situación permite que esas ilegales fuerzas extranjeras ocupantes continúen usufructuando de la mano de obra sacrificable de fanáticos foráneos y algunos pocos nativos, en pos de su plan de desestabilización, expoliación de recursos y extensión del caos y la destrucción.

Tal es el caso de las células dormidas de DAESH que vienen operando en forma intermitente en el área desértica siria del este de Homs, bajo el paraguas protector de las fuerzas de ocupación estadounidenses asentadas en el área de Al Tanf, en la frontera sirio-jordana.

Confesiones

Frente a la televisión siria este jueves, las autoridades presentaron a los tres detenidos: Salah Jabr al-Záhir, (alias Abu Abdul Rahmán Al-Sálafi), Ali Salím Yáhya, (alias Abu al-Bára al-Hómsi) y Amer Abdul Ghaffár Ní'ma, (alias Abu Sawán).

Los tres terroristas admitieron haber cometido asesinatos, ejecuciones y secuestros, además de actos de sabotaje y destrucción contra propiedades públicas y privadas, entre ellas asesinar a 21 civiles en el desierto mientras recogían trufas, y atacar repetidamente a los convoyes del Ejército Árabe Sirio y las instalaciones petroleras nacionales.

“Llevamos a cabo emboscadas para atacar y secuestrar a miembros del ejército y automóviles civiles en Al-Sukhnah, Al-Bishri, Abu Al-Náitel y Al-‘Amwár en (la zona de) Al Bádiyah”, dijo uno de los reos.

Revelaron que su célula coordinaba las acciones con los cabecillas de los terroristas de DAESH en el desierto y con las fuerzas de ocupación de EEUU en la zona de Al Tanf.

Asimismo, los terroristas precisaron que los emires de DAESH en el desierto son de diferentes nacionalidades. “Los cabecillas eran de Arabia Saudita, Turquestán, Jorasán, Chechenia, Uzbekistán y Azerbaiyán, además de combatientes franceses, británicos, indonesios y de otras naciones”, afirmaron.

Reclutamiento: dinero y auto

El terrorista al-Záhir, nacido en 1998 en Idleb, afirmó que se unió a la organización DAESH a través de uno de sus parientes que era miembro, Abu Islam Omariya. Este aprovechó su necesidad de dinero y lo atrajo con algunas sumas antes de contactar a una persona llamada Sámer al-Bouri, quien lo introdujo de contrabando en el área de Jábal al-Bishri en la Bádiyah siria, donde fue recibido en 2018 por miembros de la organización fanática, entre ellos un tal Abu Islam.

Por su parte el segundo, Abu al-Bara al-Homsi nacido en Homs en 1999, afirmó que en 2017 conoció a una persona llamada Firas al-Khaled que era dueño de una tienda de ropa en la ciudad de Homs. Este le ofreció regalarle una suma de entre USD 100 y 200, y lo conectó con líderes fanáticos de la provincia de Raqqa para afiliarse a la organización. Le ofrecieron entregarle, a través del reclutador al-Khaled, sumas de dinero, un automóvil y todo lo que deseara, con lo cual se unió a la agrupación.

Mientras que el terrorista Abdul Ghaffar, nacido en Hasaka 2001, declaró que en abril de 2019, “mi primo, Waheed Ní'ma, me contactó y estaba en el desierto y me habló por WhatsApp, y me dijo que te daremos dinero y un auto a cambio de que te unas a la organización”.

Formación salafista

Los tres terroristas indicaron que habían recibido lecciones, cursos religiosos y asuntos relacionados con la extrema visión salafista del concepto islámico de yihad, durante varias semanas por parte de los llamados ‘jueces estatales’ como “Abu Jawád al-Qalamouni”, el juez del ‘estado’ de Badiya y “Abu Turáb al-Jazá'iri” (presuntamente argelino).

Nos dijeron que ahora somos muyahidines (combatientes del yihad), lo que nos obliga a aprender los asuntos del yihad, memorizarlos y luchar contra los infieles, y nos enseñaron que todos los que luchan contra DAESH son incrédulos y deben ser combatidos. A su vez, señalaron que después de su entrenamiento el juez les tomó una ‘promesa de lealtad’ al llamado califa de la agrupación terrorista “Abu Bakr al-Baghdadi”, para ser luego llevados a los campos de la organización extremista en diferentes regiones del país.

“Allí, fuimos entrenados en una variedad de armas, incluyendo los fusiles KALASHNIKOV y M16, la ametralladora BROWNINIG, y los lanzacohetes LAW y TOW estadounidenses”.

Liderazgo importado

Los terroristas confesos señalaron que durante su presencia en las filas de la organización, conocieron a varios emires (príncipes) de diferentes nacionalidades.

“Entre los emires con los que estuvimos tratando, el príncipe Hassan ‘Alqam al-Jazráwi, ciudadano saudita, es el gobernador de Al-Bádiyah y Abu Raslán al-Hálabi, sirio de Alepo, es el emir militar del estado de Bádiyah, además de otros emires nativos de Turkestán, Jorasán, Chechenia, Uzbekistán, Daguestán, Azerbaiyán, junto a combatientes franceses, británicos, de Indonesia y de otras distintas regiones”, dijo uno de los capturados.

La red: el Tío Sam, DAESH y demás agentes locales

Los terroristas revelaron que fueron instruidos por las fuerzas de ocupación estadounidenses con base en Al-Tanf, ya que estas fuerzas dirigieron al líder de la organización terrorista en el área, el saudita Hassan ‘Alqam al-Jazrawi, particularmente atacando a los efectivos del Ejército Árabe Sirio y haciendo blanco en el toda el área de Palmira, incluyendo el aeropuerto militar de la base T4 y los campos petrolíferos cercanos como el campo Sha'er y otros aledaños.

Según informó uno de los confesos: “Una persona cercana a ‘Alqam al-Jazráwi, llamada Hassan Al-Wali, vino a nosotros y me dijo que estaba en una entrevista con los estadounidenses en la base de Al-Tanf y dijo que era necesario atacar el área de Palmira y el aeropuerto T4 y que los estadounidenses nos apoyarán con armas, con lanzacohetes y ametralladoras y nos ayudarían económicamente y con autos y todo lo necesario, y nos enviarían aviones de reconocimiento estadounidenses que nos vigilarían en la región de Palmira y los aeropuertos, y nos trajeron un programa de etiquetas móviles para que podamos monitorear los movimientos del ejército sirio".

"Al-Jazráwi estuvo de acuerdo con este asunto, pero les pidió un tiempo para convocar más elementos de la región del Éufrates, para completar el número porque éramos pocos para llevar a cabo una operación de esa magnitud”.

En el contexto de las relaciones inter-terroristas, los capturados señalaron la existencia de coordinación entre sus líderes y los líderes de las llamadas "guerrillas" del llamado "Ejército Libre" ubicado alrededor de la base de Al Tanf, y señalaron la existencia de instrucciones para mantenerse en contacto con ellos con el fin de entrar y salir a la base de Al Tanf, confirmando que la organización cometió secuestros extremistas en las que apresaron a los secuestrados en dormitorios, fosas subterráneas y trincheras o autos cerrados.

Asimismo señalaron la existencia de negociaciones entre los líderes de DAESH y los grupos "QSD" (YPG kurdos) apoyados por las fuerzas de ocupación estadounidenses, en Raqqa. Según afirmó uno de los terroristas:

"Hay una relación de coordinación en cualquier operación que llevemos a cabo. Con el conocimiento de los estadounidenses, nos mudamos de Al-Raqqa hacia Deir Ezzor y tuvimos protección con tres vehículos Cougar y dos Hummers por parte de los estadounidenses, manejados por ellos por supuesto”.

“Y encima de nosotros estaba la protección de dos helicópteros Apache, y detrás de nosotros había cinco autos Hilux pertenecientes a las fuerzas QSD como parte del convoy que nos acompañaba hasta llegar a Deir Ezzor”.

Sobre las fuentes de apoyo financiero y logístico durante sus operaciones, explicaron que los terroristas "Abu Sufyán Al-Jazráwi" (del Golfo), "Abu Junáid Al-Hálabi" (de Alepo) y "Abu Ibrahim Al-Dimáshqi" (de Damasco) fueron responsables de la administración pública y financiera del llamado ‘Estado de Bádiyah’.

Ellos coordinaban los asuntos mensualmente a través de la base de Al Tanf, que es “nuestra principal fuente de apoyo”, donde todos los meses iban y traían tres envíos de alimentos, municiones y armas, la mayoría de los cuales eran de fabricación estadounidense, además del dinero para distribuir en la región de Bádiyah.

Además, según informaron los reos, se publicó una lista de empresas referidas a alimentos y municiones, incluidas “ametralladoras 10.5 emplazadas en vehículos y ametralladoras Browninig. También nos surtían de raciones alimenticias americanas que nos mantenían satisfechos 24 horas, y  nos proporcionaban petróleo, diesel y gasolina de la base de Al-Tanf”.

Señalaron que el terrorista llamado “al-Dimáshqi” estaba dando a cada miliciano en el desierto “una cantidad de USD 100 y al líder del grupo unos USD 500”, mientras que quienes asumían el cargo de ‘gobernador militar’ "aproximadamente USD 1000… no sabíamos la cantidad exacta”.

Confirmando que los estadounidenses eran su principal sustento, y que el área de Al Tanf se consideraba segura para ellos, dijeron:

“Solíamos traer todas nuestras pertenencias y suministros, incluso si uno de nosotros sufriera una lesión grave, lo llevaríamos a esa base para su tratamiento. La base de Al-Tanf fue un refugio para nosotros. Nos asentamos allí durante varias semanas, donde se nos proporcionaban alimentos y primeros auxilios”.

 

► 14/5/2020 |  Damasco: Conferencia de prensa y confesión de los terroristas (Video SANA: ’28 - Árabe, subt. Inglés):

Noticias relacionadas

  • Sexta cumbre tripartita de garantes
    Sexta cumbre tripartita de garantes
  • Declaración Conjunta de agencias de Cooperación entre Rusia y Siria
    Declaración Conjunta de agencias de Cooperación entre Rusia y Siria
  • Representante Permanente de la República Árabe Siria, Dr. Bashar Al Jaafari, participando en la sesión en línea del CSNU (Junio 29, 2020)
    Siria: frente diplomático contra el bloqueo y la ocupación
  • Agricultura y mercado interno: defensa siria frente al bloqueo
    Agricultura y mercado interno: defensa siria frente al bloqueo
  • Declaración Conjunta de agencias de Cooperación entre Rusia y Siria
    Declaración Conjunta de agencias de Cooperación entre Rusia y Siria
Ver más
Seguinos en

Editorial

Hambre: nueva receta del terrorismo económico contra Siria

Mientras el mundo sufre una mortal pandemia y debacle económica, la “excepcional” potencia occidental, impune frente a toda legalidad internacional, se dedica a exportar hambre a Siria, en un repudiable acto que excede los límites de la maldad.

Ver más
Fachada