Incendian la sede de la UNRWA en Jerusalén ocupada tras su demolición por Israel
El ataque contra la sede de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Jerusalén ocupada marca un nuevo escalón en la ofensiva política y material del régimen de ocupación israelí contra el pueblo palestino, en un contexto de desmantelamiento institucional y violación del derecho internacional.
La sede central de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA por su sigla en inglés), fue incendiada este domingo en Jerusalén ocupada, pocos días después de haber sido demolida por las autoridades israelíes. El complejo había sido tomado y desmantelado la semana pasada, luego de que Israel prohibiera formalmente el funcionamiento de la agencia en su territorio a partir de 2025, en una decisión ampliamente denunciada por organismos internacionales.
“Después de haber sido asaltada y demolida por las autoridades israelíes, la sede de la UNRWA en Jerusalén ocupada ahora ha sido incendiada”, señaló la agencia en un comunicado oficial, en el que describió el hecho como parte de un “intento continuo de desmantelar el estatus de los refugiados palestinos”. La declaración evitó atribuir responsabilidades directas, aunque subrayó el contexto de hostigamiento sistemático contra la institución.
El servicio de bomberos israelí confirmó que intervino en el lugar durante la madrugada del domingo para extinguir el fuego y evitar su propagación, sin brindar información sobre el origen del incendio. La falta de explicaciones oficiales se suma a las críticas por la confiscación y destrucción previa del edificio, acciones que fueron condenadas por la Organización de las Naciones Unidas.
Desde la ONU se recordó que los bienes de sus agencias están protegidos por privilegios e inmunidades internacionales. “Como cualquier Estado miembro de la ONU, sin excepción, Israel está legalmente obligado a proteger y respetar las instalaciones de las Naciones Unidas”, afirmó Jonathan Fowler, portavoz de la UNRWA, en declaraciones a la agencia AFP. La posición fue reiterada este domingo, en medio de un clima de creciente impunidad.
La UNRWA fue creada para asistir a los cientos de miles de palestinos desplazados durante la creación del Estado de Israel en 1948, y desde entonces cumple un rol central en el registro de refugiados, así como en la provisión de servicios de salud y educación. Su sede en Jerusalén Este —territorio palestino ocupado y anexado ilegalmente por Israel— permanecía sin personal desde enero de 2025, cuando entró en vigencia la ley israelí que prohibió sus operaciones.
El régimen de ocupación acusa a la agencia de servir como cobertura para militantes de Hamas. Sin embargo, diversas investigaciones independientes concluyeron que Israel no presentó pruebas concluyentes que respalden sus acusaciones estructurales contra la UNRWA.
Pese a la persecución política y material, la agencia continúa operando en Cisjordania ocupada y en Gaza, donde millones de palestinos dependen de su asistencia básica para sobrevivir en condiciones de asedio, destrucción y desplazamiento forzado.
El incendio de su sede en Jerusalén se suma así a una cadena de ataques contra estructuras humanitarias y refuerza las denuncias de una estrategia deliberada orientada a borrar la cuestión de los refugiados palestinos del escenario internacional.
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