últimas noticias
Líbano
lunes, 04 de mayo de 2026

Informe: el ecocidio como arma de guerra en el sur del Líbano

Por Redacción Diario Sirio Libanés

El régimen de ocupación israelí arrasa sistemáticamente las tierras de cultivo mediante bombardeos, fósforo blanco y herbicidas aplicados en concentraciones letales. Lo que Arab News documentó en un extenso informe especial es una estrategia deliberada de destrucción agrícola, ambiental y cultural que las autoridades libanesas ya califican de ecocidio.

Arab News

El sur del Líbano era, hasta hace poco, una de las regiones más ricas del país. Su suelo fértil, sus mayores reservas de agua subterránea y sus lluvias más abundantes que en otras zonas hacían de esta franja un motor de autosuficiencia alimentaria nacional. Se cultivaba tabaco, aceitunas, cítricos, granos, verduras y frutas que proveían ingresos a miles de familias, sostenían el empleo durante todo el año y abastecían los mercados del resto del país. Hoy, según un informe de Arab News , esa tierra está quemada, contaminada y ocupada.

El ministro de Agricultura libanés, Nizar Hani, afirmó que la destrucción de tierras en el sur había alcanzado «niveles sin precedentes», estimando que el 22,5 por ciento de las tierras de cultivo del país se habían visto afectadas. Para dimensionar la magnitud, Hani señaló que esa cifra supera con creces los daños agrícolas registrados en Ucrania durante su guerra con Rusia, donde menos del 10 por ciento de las tierras agrícolas resultaron dañadas. Sobre las 250.000 hectáreas de superficie agrícola del Líbano, 54.000 hectáreas fueron directamente afectadas por la guerra. Casi 2.400 hectáreas fueron destruidas en una sola semana.

Armas químicas: fósforo blanco y glifosato

Arab News documentó dos métodos de destrucción agrícola que van más allá del daño colateral de los bombardeos: el uso de fósforo blanco y la aplicación masiva de glifosato, un herbicida de uso agrícola común pero empleado por el ejército israelí en concentraciones muy superiores a las habituales.

El ministro Hani explicó que el glifosato fue «rociado deliberadamente a concentraciones que excedían las que se usan normalmente en todo el mundo, a lo largo de una franja fronteriza de 17 kilómetros», con el objetivo declarado de dañar el ecosistema vegetal del Líbano. Hani añadió que el químico deja residuos nocivos con efectos a largo plazo en bosques, suelos y vegetación, con una contaminación que probablemente persista por años. El ministerio recolectó cientos de muestras en condiciones de campo extremadamente complejas y también investiga si Israel roció sustancias que contenían metales pesados.

Respecto al fósforo blanco, el exministro de Agricultura Abbas Al-Hajj Hassan afirmó que las municiones de este material incendiario quemaron alrededor de 40.000 olivos maduros solo durante la guerra de 2023. La organización The Legal Agenda, con sede en Beirut, calificó la pulverización de pesticidas como una violación de la Regla 76 del Derecho Internacional Humanitario Consuetudinario, que prohíbe el uso de herbicidas como método de guerra cuando causan daños generalizados y de largo plazo al medio ambiente.

El ecocidio como política de ocupación

La ministra de Medio Ambiente libanesa, Tamara Al-Zein, fue la voz más contundente del informe del medio regional. En la introducción del reporte oficial de su cartera, Al-Zein sostuvo que la escala y la naturaleza de los daños infligidos a bosques, tierras agrícolas, ecosistemas marinos, recursos hídricos y calidad del aire «deben ser reconocidos como un acto de ecocidio, con repercusiones que van más allá de la destrucción directa». 

Identificó tres formas simultáneas de destrucción: 1) el domicidio, la destrucción masiva de más de 220.000 viviendas dañadas o demolidas; 2) el urbicidio, el objetivo sistemático de aldeas fronterizas incluyendo infraestructura, lugares de culto y sitios históricos y arqueológicos; y 3) el ecocidio, con daños generalizados a bosques, suelos y recursos hídricos cuyas consecuencias se extienden hacia la salud pública, la seguridad alimentaria y los medios de vida de toda la población.

«El daño ambiental al que nos enfrentamos no es solo un problema ambiental, sino que también está relacionado con la salud pública, la seguridad alimentaria, los medios de vida, el tejido social y la resiliencia del país», dijo Al-Zein. El derecho del Líbano a responsabilizar a Israel por esos daños es, según sus palabras, «no negociable, independientemente de las consideraciones políticas o desacuerdos sobre la guerra».

El Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano respaldó esa caracterización, señalando que el sur sufrió grandes daños ambientales similares a los observados en Gaza, con destrucción de bosques y tierras agrícolas que alguna vez funcionaron como centros de biodiversidad y sumideros naturales de carbono.

Casi el 80 por ciento de los agricultores, sin actividad

Las cifras que Arab News recogió del Ministerio de Agricultura pintan un panorama de colapso productivo. El 78 por ciento de los agricultores del sur del Líbano cesó su actividad debido al desplazamiento. Más de 10.000 granjas fueron dañadas. Las pérdidas abarcan cultivos básicos como trigo, verduras, legumbres y tabaco, además de producción en invernadero. Las cifras oficiales registran una caída del 49 por ciento en el número de colmenas y una reducción del 39 por ciento en la producción pesquera, junto con pérdidas en ganado bovino, ovino y avícola. Los puentes sobre el río Litani, vitales para conectar a los agricultores con sus tierras y los productos con los mercados, fueron destruidos.

El riesgo para la seguridad alimentaria de toda la población libanesa aumentó del 17 al 27 por ciento, según estimaciones del ministerio citadas. El Banco Mundial estimó las pérdidas totales causadas por la guerra en 14.000 millones de dólares: 6.800 millones en daños físicos y 7.200 millones en pérdidas económicas. Las pérdidas en el sector ambiental y gestión de residuos alcanzaron los 512 millones de dólares, equivalentes al 7,5 por ciento del total nacional, con necesidades de recuperación que ascienden a unos 11.000 millones de dólares.

«Saquearon la tierra que cultivamos durante siglos»

Arab News recogió el testimonio de Tarek Mazraani, arquitecto del pueblo fronterizo de Houla y presidente de un comité que representa a los residentes desplazados. Mazraani explicó que las áreas hoy bajo control militar israelí se encuentran entre las más importantes del sector agrícola libanés: los olivares, huertos de cítricos, plantaciones de plátanos y campos de tabaco de esa zona representan más de la mitad de la producción agrícola total del país. «Lo que se ha perdido no es tierra marginal», afirmó.

Mazraani también describió una dimensión menos visible pero igualmente devastadora: la desaparición o destrucción de antigüedades, documentos y manuscritos durante el desplazamiento masivo. Libros, archivos de aldeas, escrituras de propiedad y objetos históricos fueron saqueados o destruidos. «Es un desarraigo de la historia y la geografía», dijo. Videos que circulan en redes sociales muestran a soldados israelíes cosechando verduras de jardines en aldeas fronterizas evacuadas, preparando comidas dentro de las casas y luego demoliéndolas. «Es doloroso y profundamente humillante», describió. «Los soldados irrumpieron, saquearon lo que quedaba y profanaron la tierra que las familias aquí han cultivado durante siglos».

Antes del reinicio de los combates en marzo, algunos residentes habían logrado regresar brevemente tras el alto al fuego de 2024 para plantar tabaco con la esperanza de una cosecha de primavera. Cuando la guerra se reanudó, el tabaco se quemó en los campos. Lo que el régimen de ocupación israelí está ejecutando en el sur del Líbano no es solo una campaña militar contra Hezbollah. Es la destrucción programada de una sociedad agrícola, de su suelo, su historia y su capacidad de sobrevivir sobre su propia tierra. 

En definitiva, la capacidad soberana de auto-sustentabilidad básica de todo un país está siendo demolida con plena impunidad y frente a los ojos del mundo. Algunos solo miran, unos pocos ven (con claridad), pero ninguno quiere actuar para detenerlo.

Noticias relacionadas

  • Régimen israelí viola el alto al fuego y masacra civiles en el sur del Líbano
    Régimen israelí viola el alto al fuego y masacra civiles en el sur del Líbano
  • Israel reclama una "zona de seguridad" sobre el 5,8% del territorio libanés ocupado ilegalmente
    Israel reclama una "zona de seguridad" sobre el 5,8% del territorio libanés ocupado ilegalmente
  • Líbano: se anuncia prorroga de “la tregua” con régimen israelí por 20 días mientras Tel Aviv sigue bombardeando
    Líbano: se anuncia prorroga de “la tregua” con régimen israelí por 20 días mientras Tel Aviv sigue bombardeando
  • Gobierno libanés busca salvavidas galo previo a negociaciones mientras el sur permanece bajo invasión sionista
    Gobierno libanés busca salvavidas galo previo a negociaciones mientras el sur permanece bajo invasión sionista
Ver más
Seguinos en

Editorial

Con orgullo conmemoramos la Independencia de Siria

Se cumplen 80 años de la expulsión del colonialismo francés de Siria. Con auspicios del Club Sirio Libanés de Buenos Aires, el Diario Sirio Libanés conmemora la máxima fecha patria de la República Árabe Siria, heredera natural del programa del Congreso Nacional Sirio de 1920.

Ver más
Fachada