Hama: desplazamiento forzoso y usurpación de propiedades en 14 aldeas agrícolas
Tras veinte meses de la implantación del actual régimen en Siria, a los habitantes de 14 aldeas en la provincia de Hama, de la comunidad alauita, que fueron víctimas de desplazamiento forzoso no se les permite retornar a sus hogares que fueron usurpados, en lo que se configura como una limpieza étnica y cambio demográfico planificado.
Los habitantes de 14 aldeas en la zona rural del norte de la provincia de Hama permanecen desplazados desde la implantación del actual régimen, sin que se les permita regresar a sus hogares y tierras.
Según informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR), la mayoría de los habitantes de estas aldeas, de la comunidad alauita, se trasladaron a la costa debido al deterioro de la seguridad desde 2025, mientras que quienes permanecieron en ellas fueron asesinados.
Las aldeas son: Ma'an , at-Telaisiyah , Marioud , Al-Mabtan, Az-Zaghbeh , Al-Fan Al-Qibli , Al-Fan Al-Wastani , Al-Sha'ati, Touba , Abu Mansaf , Al-Kharsan, Kafr Al-Toun, Arfah y Sheikh Ali Kasoun , conocida por el cultivo de pistachos y aceitunas.
Los recién llegados que se asentaron en dichos pueblos y usurparon las propiedades no permiten el retorno de los desplazados, a la vez que sus tierras de cultivo se ofrecen para inversión a través de la empresa “Ektifa’a” bajo un sistema de reparto de beneficios con el Estado, sin su consentimiento, a pesar de poseer títulos de propiedad heredados y perfectamente legales, después de que hubieran rechazado contratos anteriores que calificaron de injustos.
A pesar de haber designado representantes y haber realizado repetidos intentos de regresar, a los residentes no se les permitió hacerlo, y ahora viven en la costa en difíciles condiciones humanitarias, con una gran proporción de personas mayores entre ellos.
Los usurpadores
Según informes de organizaciones de derechos humanos y fuentes locales sirias, la población que se ha asentado recientemente en los pueblos alauitas del norte y este de la provincia de Hama proviene principalmente de familias y tribus beduinas desplazadas de la gobernación de Raqqa, además de personas desplazadas de otras zonas del norte de Siria y de localidades vecinas (como la ciudad de Jattab).
Se han establecido familias y tribus beduinas (como la tribu Al-Buisa y nómadas de la zona), junto con familias de combatientes pertenecientes a las autoridades de facto actuales y facciones extremistas que ocuparon las viviendas de los desplazados.
Receta sionista para la limpieza étnica: masacre ► desplazamiento forzado ► usurpación ► explotación económica
La fórmula usurpadora sionista practicada por décadas en Palestina tiene una nueva aplicación ahora en la “nueva Siria” con el proyecto de cambio demográfico y limpieza étnica en proceso en el noreste de Hama.
El asentamiento de los usurpadores es el resultado de las olas del desplazamiento forzado y evacuaciones masivas que afectaron a entre 14 y 20 pueblos de mayoría alauita tras la caída del régimen anterior.
Organizaciones de derechos humanos señalan que existen prácticas sistemáticas para consolidar un cambio demográfico en la región mediante la apropiación de las viviendas y tierras de los habitantes originales, a quienes se les prohíbe el retorno bajo amenazas a su seguridad con apoyo de las fuerzas del Estado.
Explotación económica: Se han confiscado extensos campos de pistachos y olivos para ser subastados y arrendados sin el consentimiento de sus dueños legítimos. Esto se realiza a través de nuevas corporaciones como la empresa agrícola Iktifa'a, gestionada originalmente por las autoridades de facto de Idlib, cuya gestión permite la institucionalización del saqueo.
La ONG Syrians for Truth and Justice (STJ) publicó ya en febrero de 2026 un extenso informe de investigación centrado específicamente en estos hechos. Documenta el desplazamiento masivo, las amenazas de seguridad para impedir el regreso de los residentes y cómo la empresa Iktifa'a institucionalizó el saqueo de tierras de cultivo. El reporte titulado Syria/Rural Hama: Forced Displacement and Unlawful Seizure of Property against Alawites (Siria/Hama rural: Desplazamiento forzoso y confiscación ilegal de propiedades contra los alauitas) se encuentra publicado en inglés y en árabe .
El Rol de Iktifa’a
El rol de la empresa Iktifa'a (شركة إكتفاء للاستثمار الزراعي والتنمية) en la gestión de las tierras agrícolas del noroeste de Siria, particularmente en los campos de pistachos y olivos de Hama e Idlib, se convirtió en un foco de gran controversia y denuncias de vulneración de derechos de propiedad.
La empresa opera bajo un fuerte contraste entre su justificación legal e institucional y el impacto real denunciado por los habitantes originales de la zona.
Fundada en 2021 mediante la fusión de las empresas Ghiras y Al-Khadra, que operaban en la gobernación de Idleb durante los años de la guerra impuesta a Siria, la empresa según su narrativa, cumple una función meramente técnica y temporal consistente en gestionar e invertir en tierras agrícolas inaccesibles para sus propietarios, mediante contratos con agricultores e inversores locales para garantizar la continuidad de la producción agrícola y proteger las tierras del abandono o la usurpación.
Desde la implantación del actual régimen a fines de 2024, sus operaciones se expandieron a varias provincias sirias, como las centrales Hama, Homs y las costeras Latakia y Tartus, donde gestiona miles de dunams de tierras agrícolas, en particular huertos de pistachos. Actualmente, la empresa está dirigida por Mohammed Hanouf, mientras que el actual ministro de Agricultura de Siria, Basil Sweidan, ocupó anteriormente el cargo de director. Munther Khattab supervisa sus sucursales en las provincias de Hama y Homs.
Expropiación y despojo
En la práctica, de acuerdo con fuentes locales recogidas por plataformas como SOHR y reportes comunitarios de Hawar News Agency, la empresa actúa como un brazo de confiscación económica y exclusión:
► Subastas públicas forzadas: Iktifa'a organiza y regula licitaciones y subastas públicas estacionales para arrendar las tierras cultivadas a inversores externos, a menudo vinculados a las propias autoridades colonizadoras, sin el consentimiento de los propietarios legítimos.
► Marginalización de los dueños originales: Campesinos que han intentado regresar a sus localidades para recuperar el control de sus tierras denuncian que la empresa obstaculiza deliberadamente sus trámites legales. Incluso bajo presencia física de los dueños, Iktifa'a ha firmado contratos de explotación con terceros, despojándolos del fruto de sus cosechas.
► Monopolización del "oro verde": El negocio del pistacho en Hama genera millones de dólares. Al controlar miles de hectáreas (especialmente en áreas afectadas como el pueblo de Ma’an), la empresa desvía los enormes réditos comerciales de la producción de pistacho hacia las arcas fiscales de las administraciones de facto.
Mientras que formalmente se presenta como un ente de "desarrollo y preservación productiva", para los habitantes locales y las organizaciones de derechos humanos Iktifa'a es el mecanismo institucional y económico utilizado para consolidar el despojo de tierras, legalizando la explotación de los bienes de la población desplazada.
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