Arabia Saudita firma acuerdo trilateral de defensa conjunta con Turquía y Paquistán
Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, que cuentan con tres de los ejércitos más poderosos del mundo islámico, han firmado un Acuerdo de Defensa Conjunta en el marco de la Cumbre de La Meca.
El Reino de Arabia Saudita y las repúblicas de Turquía y Pakistán firmaron el viernes en La Meca un acuerdo de defensa conjunto, formalizando así un bloque de seguridad trilateral entre tres actores regionales que a su vez son aliados de Estados Unidos, y que han recibido las repercusiones de meses de escalada regional desde que Washington y Tel Aviv lanzaron su guerra contra Irán.
En virtud del pacto, denominado Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca, un ataque contra cualquiera de los tres signatarios será considerado un ataque contra todos, según declararon los países en un comunicado conjunto. Si bien los tres gobiernos no han revelado las obligaciones específicas que cada parte ha asumido, el acuerdo se presenta como un mecanismo de disuasión colectiva destinado a reforzar la seguridad regional.
Un funcionario turco declaró a Reuters que el pacto es puramente defensivo, no está dirigido a ningún Estado en particular, sigue abierto a otros países de la región y no sustituye los acuerdos bilaterales o multilaterales existentes que las políticas exteriores tanto de Ankara, como de Riad o Islamabad ya mantienen.
El acuerdo pone fin a aproximadamente un año de conversaciones, de las que se informó por primera vez en enero, cuando el ministro de Asuntos Exteriores turco, Hakan Fidan, dijo que Ankara estaba presionando para lograr una plataforma de seguridad regional más amplia.
Según reportó la agencia saudí SPA, la Cumbre de La Meca para la Defensa Conjunta se llevó a cabo el viernes 7 de agosto en la ciudad de La Meca, en el marco de la invitación del Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, el Rey Salman bin Abdulaziz Al Saud, al Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, y al Primer Ministro de Pakistán, Muhammad Shehbaz Sharif. Allí se produjo el encuentro tripartito tras el que se emitió un comunicado conjunto , que declara que durante el encuentro “se revisaron las destacadas relaciones entre el Reino de Arabia Saudita, la República de Turquía y la República Islámica de Pakistán, junto con una serie de asuntos de interés mutuo”.
“Guiados por los lazos históricos que unen a los tres estados, basados en los vínculos de hermandad y solidaridad islámica que los unen, y fundamentados en sus intereses estratégicos compartidos y su cooperación de larga data en materia de defensa, Su Alteza Real el Príncipe Heredero, el Presidente de Turquía y el Primer Ministro de Pakistán firmaron el Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca, que refleja el compromiso compartido de los tres estados de fortalecer aún más su seguridad colectiva y promover la paz, la seguridad y la estabilidad en la región y más allá, en pos de un futuro seguro y próspero”, expresa el comunicado.
“El acuerdo tiene como objetivo reforzar la disuasión colectiva contra cualquier acto de agresión y estipula que cualquier ataque armado contra cualquiera de los tres estados se considerará un ataque contra todos ellos. Asimismo, prevé la mejora de todos los aspectos de la cooperación en materia de defensa entre los tres estados”, finaliza.
Con la guerra de EEUU e Israel contra Irán como trasfondo
La firma se produce en el contexto de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, una escalada que ha involucrado tanto en mayor o menor medida a los aliados regionales tanto de Washington como de Teherán y ha dejado a los productores de petróleo del Golfo expuestos a ataques de represalia e interrupciones en los envíos de energía ya que la mayor parte del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, que antes de la guerra transportaba cerca de una quinta parte del suministro energético mundial, se ha paralizado prácticamente por completo debido a las consecuencias del marco bélico.
El pacto tripartito de la ciudad de La Meca se selló además la misma semana en que las Fuerzas Armadas de Yemen intensificaron su campaña contra las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí, atacando posiciones militares en las provincias de Marib y Hadramout, en el marco del conflicto bilateral de larga data entre Riad y Saná.
El portavoz militar del movimiento AnsarAllah de Yemen, general de brigada Yahya Sarea, dijo que la operación, en la que se utilizaron misiles balísticos y drones, fue un ataque preventivo contra los preparativos liderados por Arabia Saudí para una ofensiva más amplia en áreas bajo el control de Saná; las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí han informado de decenas de muertos. Yemen ha presentado sus operaciones marítimas paralelas en el Mar Rojo como una respuesta de "bloqueo por bloqueo" al bloqueo que Riad mantiene desde hace años contra los puertos y aeropuertos yemeníes.
Peso político y simbólico
El especialista, Abdulaziz Sager, presidente del Centro de Investigación del Golfo (GRC por su sigla en inglés), con base en Jeddah, Arabia Saudita, declaró a Reuters que la cumbre tiene un peso político significativo, ya que tres de los estados más influyentes del mundo islámico han manifestado un creciente interés por coordinar sus acciones en materia de seguridad de forma independiente de Washington.
Afirmó que, de institucionalizarse, este marco podría reforzar la posición diplomática y de defensa colectiva de los tres países y contribuir a un orden de seguridad con mayor proyección regional.
Por su parte y en declaraciones a Reuters, Mansoor Ahmad, del Centro de Estudios Estratégicos y de Defensa de la Universidad Nacional de Australia, afirmó que Pakistán y Turquía aportan industrias de defensa consolidadas al acuerdo, mientras que Arabia Saudí está en condiciones de contribuir con financiación y tecnología. Ahmad añadió que es improbable que el pacto tenga una dimensión nuclear, ya que la capacidad disuasoria de Pakistán sigue orientada hacia la India y no hacia ninguna de las partes incluidas en el acuerdo.
El acuerdo se basa en décadas de cooperación militar bilateral. Pakistán, que en paralelo está negociando un pacto de seguridad ampliado con Kuwait, ha entrenado durante años a las fuerzas armadas saudíes que cuentan con más de 200 mil efectivos entre sus distintas ramas, además de aviones de combate, drones y un sistema de defensa aérea desplegados en el reino. Por su parte, Turquía vendió drones a Riad en 2023 en lo que Ankara denominó su mayor contrato de exportación de defensa hasta la fecha.
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