Una argentina en el horror de Gaza
Cecilia Goin llegó a Gaza hace 12 días. Estuvo allí sólo una semana y por la retina de sus ojos pasaron todas las imágenes de horror propias de una zona en guerra: bombardeos, tiroteos, pilas de cadáveres y escombros por doquier. Retratos de una ciudad destruida en la que ya no existe la vida cotidiana. En la que los sistemas de agua potable y electricidad son cada vez más precarios y los hospitales están saturados por los miles de heridos, en su mayoría civiles.
