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jueves, 13 de octubre de 2016

Seis actores para entender la guerra en Yemen

La intervención de EEUU tras un ataque de los Huthi eleva la tensión. Estos son los actores del conflicto.

El País

El ataque lanzado este jueves por Estados Unidos desde el destructor USS Nitze a tres sistemas de radares de rebeldes Huthi eleva la tensión en los frentes de guerra en Yemen tras 19 meses de conflicto. El USS Nitze respondió a los dos ataques con misiles lanzados desde zona controlada por el clan rebelde a aguas del estrecho de Bab el Mandeb, por donde patrullaban los buques de guerra norteamericanos USS Mason y USS Ponce. Ninguno de estos dos fue alcanzado. Es la primera vez que EE UU, aliado de Arabia Saudí en su campaña contra los Huthi, se implica directamente en el conflicto. Unas horas después de que Washington informase de este bombardeo, Irán, referente del chíismo, rama en la que se encuadraría el movimiento Huthi, ha anunciado que enviaba al golfo de Adén, que rodea la costa sur yemení, dos barcos de guerra.

La inestabilidad, el desgobierno y la violencia desangran Yemen desde la primavera árabe que en 2011 logró expulsar de la presidencia a Ali Abdalá Saleh. Saleh, no obstante, ha recuperado cierta popularidad y, armado de fuerzas de seguridad leales y líderes tribales, ha firmado una alianza táctica con los Huthi para enfrentarse al que fuera su vicepresidente y sucesor en el gobierno Abdrabbo Mansur Hadi. En medio, la fuerte y tradicional presencia de Al Qaeda en el sur del país. Según cifras de la ONU, alrededor de 10.000 personas han muerto desde que Arabia Saudí lanzase sus primeros bombardeos, muchos de ellos no combatientes, como en el ataque que alcanzó una boda recientemente en Taiz o un funeral en Saná, la capital. La guerra ha desplazado de sus hogares a tres millones de personas.

1. Los rebeldes Huthi

Los milicianos de Ansarullah, o Partidarios de Dios, son más conocidos como Huthi por el nombre del clan que inició (y aún dirige) su insurrección a mediados de la década pasada. Inicialmente se levantaron en armas en defensa de la comunidad chií zaidí, a la que pertenece un tercio de los 26 millones de yemeníes, frente a la discriminación socioeconómica y el ascenso del extremismo suní. Después de varios años de combates intermitentes contra las fuerzas gubernamentales, alcanzaron un alto el fuego en 2010. Al año siguiente se mostraron muy activos en la revuelta popular que terminaría por derribar a Ali Abdalá Saleh, el hombre que dirigió los destinos de Yemen durante 33 años.

Hasta que a mediados de septiembre pasado, desencantados con la transición política en marcha y después de semanas de protestas, tomaron Saná sin apenas resistencia, haciéndose con el control de facto del Gobierno. Tutelan los ministerios y los principales centros oficiales, como el aeropuerto internacional o el Banco Central. Además, la confesión chií de los milicianos Huthi les ha convertido en un objetivo prioritario de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA). Irán es su principal apoyo en el exterior.

2. Las fuerzas gubernamentales

Son los miembros de las fuerzas de seguridad leales al presidente Abdrabbo Mansur Hadi, apoyado por la comunidad internacional, que intenta —de momento sin éxito— un acuerdo que permita desactivar la violencia en Saná.

3. Las fuerzas leales al expresidente Saleh

Tanto milicias tribales como soldados que no aceptaron que el déspota tuviera que marcharse por la presión popular. Eso incluye algunos miembros de la que fue su guardia presidencial y otras unidades. Analistas y observadores consideran que el paseo triunfal de los milicianos Huthi sobre Saná hubiera sido imposible sin la cooperación de militares afines; parte del Ejército sigue manteniendo lealtad a Saleh, un zaydí que durante su mandato libró seis guerras contra los Huthi, pero que a quien ahora muchos ven manipulando la situación para ofrecerse como solución al caos.

4. Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA)

Nació como tal en enero de 2009, con la unión de grupos de terroristas yemeníes y saudíes vinculados a la organización de Bin Laden. Yemen es su central de operaciones para la península Arábiga. Considerado por Estados Unidos uno de los grupos yihadistas más peligrosos, se beneficia del escaso control del Gobierno sobre la mayor parte del territorio yemení, y tiene fuerte presencia en el centro y el sureste del país. AQPA asumió la autoría el atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo; el grupo recluta y entrena a yihadistas en sus campos yemeníes. Tras la marcha del poder de Saleh, el presidente Hadi logró retomar con el apoyo de líderes tribales algunas zonas controladas en el sur por AQPA.

5. El movimiento separatista del Sur

En el antiguo Yemen del Sur, al deseo de mejorar las condiciones de vida se une al sentimiento separatista que esa región ha albergado desde la unificación con el Norte en 1990 y que ya originó una guerra civil cuatro años después. Es conocido simplemente como Al Hirak (El Movimiento).

6. El Ejército yemení

Las fuerzas gubernamentales luchan o intentan luchar en los tres frentes. A su llegada al poder, Hadi remodeló en profundidad las Fuerzas Armadas del país, y destituyó al hijo del expresidente Saleh como jefe de la Guardia Republicana y a otros parientes que estaban al frente de varios servicios de seguridad. El Ejército se hallaba dividido tras la transición en unas divisiones partidarias del cambio que significaba Hadi y otras aún leales a Saleh.

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